OFRECIMIENTO
Oh Buen Dios,
aquí;
hoy me presento como José se presentó;
Mis manos vacías para llenarlas con tus obras.
Mis pies se han detenido para sólo caminar por Tus caminos.
Mis labios se han callado para sólo pronunciar, lo que por la fuerza de Tu amor por ellos quieras hacer brotar.
Yo, hoy a Ti me entrego de la mano de quienes a Ti me han acercado:
María, madre amada;
José, padre y guía de mi alma;
mi dulce ángel de la Guarda,
que en mi olvido su oración por mí eleva.